
La muerte es apacible...fácil...la vida es más difícil.
“Crepúsculo”
Es tiempo de dar mi opinión sobre esta más que exitosa y taquillera saga.
Voy a intentar ser lo más objetivo posible, sacar sus puntos buenos y malos, sin querer darle mas importancia a unos que a otros.
Quiero tocar un poco todos los puntos de la película, y para ello empezaré por los directores. Una saga en la que ni un solo director ha repetido producción, cuatro películas, cuatro directores distintos. Desde mi punto de vista quiero decir que el hecho de que se cambie constantemente de director en la saga, no beneficia en nada ni a la cinta ni a los actores principales, puesto que la adaptación al estilo de uno u otro director es un proceso, y la continuación de ésta pasa por esa transición. Ahora bien, prácticamente no se observa el cambio de director porque lo importante en los filmes no es la forma de hacer las cosas, sino las cosas en si. Es decir, que lo que prima son los actores y por ello, son los directores los que se adaptan a ellos.
Para los más curiosos, los cuatro directores son: Catherine Hardwicke, directora que conoceréis por "Thirteen" y "Los amos de Dogtown"; Chris Weitz, realizador de películas como "Un niño grande" o "La brújula dorada"; el director de Eclipse ha sido David Slade el realizador de "Hard Candy" y "30 días de oscuridad"; y el ultimo será Bill Condon director conocido por "Dreamgirls".
La saga ha sido, de momento, muy irregular. Con un comienzo prometedor, siendo objetivos, hacia un público determinado. "Crepúsculo" fue una película que muchos seguidores de Stephenie Meyer esperaban, llegó como agua de mayo y consiguió ser un buen"boom” taquillero que devolvería todos los recursos gastados en la realización. Cierto es que los paisajes son increíbles en todo momento, cosa que hay dar las gracias a Portland, Oregon y Pasadena, California; lugares en los que se filmó la mayor parte.
Podríamos decir que la historia se centra en el triángulo amoroso entre una humana, un vampiro y un hombre lobo y que la guerra entre estos, y la oscuridad de los seres fantásticos son temas más bien secundarios. Es obvio que la gente que quiera ver una buena película de vampiros y hombres lobo, no va a decantarse por la saga crepúsculo, puesto que el concepto de chupasangre, según la interpretación de Stephenie Meyer, ha cambiado. Los vampiros poderosos, que mueren por el contacto con la luz solar o clavándoles una estaca han muerto para dejar paso a unos nuevos que pueden vivir de día, brillando como si de una estatua de purpurina se tratara, y donde para morir, el asesino debe destruirlos y quemar los restos. Incluso dejando de lado estas pequeñas diferencias con el resto de no-muertos conocidos, la película en si carece de un motor vibrante que haga al espectador disfrutar en todo momento. Cabe decir que hay momentos buenos, tales como los enfrentamientos entre vampiros; las disputas con los hombres lobos o la aparición de los Vulturi. Espero poder ver la cuarta película, puesto que el libro me pareció el mejor.
Aunque haya buenas escenas sueltas, sigue habiendo ciertas carencias, sobre todo en el guión y en los actores principales. Para darnos cuenta de las lagunas que el guión tiene solo hay que fijarse en que, principalmente, todas las películas se basan en diálogos entre Bella-Edward, Bella-Jacob, Bella-Edward-Jacob y Edward-Jacob. Que no digo que sea lo único pero si lo de mayor abundancia. Además, los diálogos rozan muchas veces lo ridículo y los personajes no acaban de explicarse por sí mismos. Si no habéis leído los libros seguramente no entenderéis por qué Bella actúa como actúa y qué ve en Edward.
El otro problema es sin duda de casting. No puedo dejar de mencionar la insoportable e incómoda sobreactuación de Pattinson. Se supone que es una persona que atrae mucho a las mujeres, pero eso no lo excusa de tener un único registro a lo largo de todas las películas. Los primeros planos de miradas sostenidas y reacciones exageradas con los que los directores han minado los films tampoco ayudan y para las escenas de anuncio de compresas, que llegan en la segunda y, sobretodo, en la tercera película, no tengo palabras.
Ahora voy a comentar las películas por separado empezando por Crepúsculo y terminando con Eclipse.
De crepúsculo poco mas puedo decir, el comienzo de una saga de novelas rosas escondida en un mundo de vampiros y hombres lobo, donde las escenas y los primeros planos de dos adolescentes reprimidos sexualmente no me llaman mucho la atención. Al salir de la sala de cine, completamente decepcionado, me pregunté si sería necesario tener 16 años para poder disfrutar de ella. Creo que no. El problema de "Crepúsculo" no es que sea una película sólo para adolescentes, sino que no funciona. Podría ver "Dirty dancing", "Clueless: fuera de onda" o la serie "Es mi vida" una vez tras otra, pero prefiero que Edward me eche un mordisco a tener que volver a ver Crepúsculo.
La segunda parte de la saga, es para mear y no echar gota. Luna Nueva utiliza los más que comunes impulsos sexuales de la audiencia femenina para lanzar un mensaje de lo bonito que es la castidad. Es toda una trama con aires de moralidad que ni siquiera esconde su intento de manipulación. Intentando meterla en el genero de terror, un lugar que no puede alcanzar pero del que chupa descaradamente en su versión más de parvulario. Porque, por si había alguna duda, Luna Nueva vuelve a desaprovechar cada una de las posibilidades de desarrollar una trama con un mínimo de suspense, acción o dramatismo, para sustituir el cine por una ración doble, incluso triple de estrógenos reprimidos.
En Eclipse, las cosas mejoran pero aun así parece que el guión se riera un poco de sí mismo con tanta situación extrema a la que ha sido sometido el triángulo amoroso (como cuando Jacob tiene que calentar a Bella delante de las narices de Edward), que personalmente conseguía el mismo efecto que una desbocada y exagerada escena de acción dónde intentas unir un camión cisterna y un avión en llamas. No sabes como acabará, pero seguro que hay carnaza. No puedo darle el aprobado porque es algo que va en contra de mis principios. Realmente me alegra que se haya conseguido por lo menos una película aceptable dentro de sus limitaciones hormonales, aunque el eterno dilema amoroso empieza a pesar demasiado sin llegar ningún sitio.
En definitiva, mas que aceptable saga porque, ¿Qué se puede esperar de una autora que manifiesta no haber visto o leído ninguna obra perteneciente al género de terror porque se lo prohíbe su religión organizada? Permitidme un consejo: si queréis disfrutar de un romance vampírico de serie B, divertido y salpicado de jocosa mala leche y cierto sentido de la tragedia, háganse con alguna temporada de la reivindicable serie ‘Buffy, la Cazavampiros’.
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